
Hebe “No les quiero decir ‘gracias’, ni quiero que me digan ‘gracias’. Todas las gracias se tienen que traducir en un esfuerzo enorme para que ganemos en la primera vuelta, para que el proyecto nacional y popular sea llevado adelante. Hasta el jueves que viene”
Miles de personas marcharon esta tarde en Plaza de Mayo junto a la Asociación, para repudiar el nefasto ataque contra las Madres que tuvo lugar el 23 de marzo pasado.
“Compañeros, esto para nosotros es una gran mimo, un gran abrazo, no porque dudáramos de ustedes, para nada, sabemos quiénes son, que están siempre. A mí me parece que esto siempre estuvo, para mí no es una novedad quiénes hacen lo que hicieron. No por nada las Madres nunca firmamos un documento ni hablamos en conjunto, hemos peleado siempre para hacer lo que queremos y lo que quisimos.
Hoy, sobre todo, quiero hablarle a mis hijos, a nuestros hijos, a los 30.000 y les quiero decir: queridos hijos, los mismos que a ustedes los trataron de ‘terroristas’, de ‘foquistas’ y de ‘inútiles’ son los que quemaron el muñeco y muchos aplaudieron y otros hacen silencio y son cómplices. Muchos me vinieron a decir que son de son de HIJOS con puntitos, sin puntitos o como sea, no quiero que me traigan los problemas a mí; si no saben, que los echen, que lo hagan público con nombres y apellidos, que digan que fulano o mengano están expulsados porque no se puede hacer una cosa tan baja, tan sucia y tan deshonesta.
La pelea es política pero como ellos no tienen política tienen que pelear desde lo más bajo y lo más sucio, las Madres sí que tenemos política. Siempre les ha dolido que las Madres no cobráramos la reparación económica, que no les pusiéramos precio a la vida de nuestros hijos, siempre les dolió, a los que vendieron la sangre de sus hijos, siempre les dolió que socializáramos la maternidad, que fuéramos Madres de los 30.000, que nos jugáramos por todos los pibes pero no solo ahora, antes también, cuando sacamos a los pibes de las manos de los milicos. Un día frente a la Escuela de Mecánica de la Armada bajamos a un pibe del camión de los milicos, se los sacamos de las garras y a los tres días lo mataron diciendo que había robado un alfajor. Siempre, siempre nos jugamos con los pibes, siempre estamos para eso porque ustedes son nuestros hijos, nuestros hijos viven en ustedes, en los honestos, en los que hacen política como ellos querían, nuestros hijos amaban la política.
Anoche mi hija con unos amigos y amigas no durmieron. Estuvieron toda la noche recibiendo mensajes, contestando, peleando y discutiendo. Me parece maravilloso que también ella lo haga porque también lo hace por sus hermanos, porque mis hijos fueron tan increíbles como todos, como los miles y miles de pibes. Ayer contaba que no tengo que hablar más de ellos que de nosotros porque eran iguales, pedían lo mismo, ellos dieron sus vidas para que podamos estar hoy aquí, para que estos tarados quemen un muñeco dieron su vida. Yo les quiero decir, hijos míos, hijos queridos, a los 30.000, no miren para ese lado de la mierda, ustedes dieron la vida por estos que están acá, por todos los que estaban el 24 de marzo. Porque nosotros, compañeros, los que estamos con este proyecto nacional y popular hacemos las marchas a favor de, y no en contra de nadie. Nuestras marchas son a favor y nunca en contra de nadie. Esa marcha del 24 fue un ejemplo de civilidad, un ejemplo de la democracia, ejemplo de amor, de ternura y de afecto, nada puede borrar, por lo menos en las Madres, lo que pasó el 24.
Ayer estuvimos en San Antonio de Areco, un lugar bastante conservador y sin embargo pudimos hacer un acto maravilloso con un montón de gente, con un pañuelo maravilloso hecho frente a la universidad, así que, compañeros, ¿quién puede quemar la figura de una madre? El sol, nada más. A veces ni el sol tan fuerte de esta Plaza, en la que hemos marchado años y años al rayo del sol calentando nuestros pies, pudo quemar. Ni el fuego de la pasión, el fuego de esa pasión con la que peleamos, ese fuego interno, esa pasión que nos consume, que nos da fuerza para seguir luchando.
No les quiero decir ‘gracias’, ni quiero que me digan ‘gracias’. Todas las gracias se tienen que traducir en un esfuerzo enorme para que ganemos en la primera vuelta, para que el proyecto nacional y popular sea llevado adelante. Hasta el jueves que viene”.