“Nunca tantos habían sido incomunicados por tan pocos”
Eduardo Galeano
RADIO HACHE
Es bien cierta la brecha que abrió en el muro que levantaron los medios hegemónicos de comunicación, la discusión y posterior implementación de la LSCA en el país tras el impulso que tomó por decisión política de Cristina Fernández de Kirchner en 2009.
También es cierta la profunda batalla cultural que debe llevarse acabo, dado que una ley por si misma -o por existir- no asegura ni amplia derechos, si de una vez y para siempre queremos hablar realmente de pluralidad de voces.
A medida que las luchas populares iban desenmascarando a los verdaderos actores detrás de la tan mentada objetividad periodística, ese sentido común construido por los medios hegemónicos empezó a ponerse en crisis. Empezó a haber ruido.
La radio en un momento de su historia fue concebida desde dónde el locutor entraba a la caverna del éter para llevar a los oyentes, que estaban dentro, hacía la luz. Se conjugaban en este imaginario la pasividad del oyente y su incapacidad de poner en tela de juicio lo dicho; es decir, de generar un sentido crítico.
Hoy nos encontramos en un momento histórico y ante un desafío como pocas veces nos hemos encontrado los movimientos populares: el de poder plantar la lucha por la construcción del nuevo sentido en el terreno del otro. Ya no en clave de resistencia, como puede ejemplificarse con la década de los ’90 en materia comunicacional, sino ya en una clara clave de avance popular.
El ejercicio del derecho a la comunicación por parte de las comunidades permite el reconocimiento y ejercicio de otros derechos esenciales como al agua, la tierra, la vivienda, el trabajo, la educación, el conocimiento, la salud, entre otros, contribuyendo al desarrollo local y regional de los territorios.
El desafío que nos plantea está ley es la construcción de un sentido que subvierta lo establecido por los grupos concentrados de medios, que se transforme en la herramienta para comenzar a cambiar la realidad de los argentinos en el caso puntual y el de la Patria Grande en lo general.

